En un mercado de Persia
Rosa de Persia,aducar
de un averno desierto
donde las hierbas se mueren, porque no llora el cielo.
Una leyenda que trasiega
los mil y unos sueños,
mercaderes sonoros,abalorios
de collares sin dueño.
Soy compradora impulsiva
de tapices atizados a fuego
elijo los rojos,los verdes topacio,
los que no caducan y siempre son vivos
frutos maduros de azahares albinos
velos azules y estrellas del limbo,
de flecos manzanos,bordados rubíes,
elixir inasible de sabores y brillos.
donde las gemas sólo respiran.
Melayas de Mitra,
sus volados de lino
clámides en cadencia,
mis caderas en ritmo
turbión
disfrazado de tules y cirros
y el amor ausente de acordes perdidos.
Surco las rúas de colores
y lienzos
licuado de canto
,laúdes y viento
deshaciendo mis pasos,
entibiando senderos
empedrados
reflejos de una luna descalza
que lame mi cuerpo y
me baña en melaza.
Danza de muerte,cuerpo marfil
rota
en el mimbre al tumarit
escarcha sierpe,
cuello octavín.
caninos ponzoña,forma de alfil.
Fatuo viaje al profundo universo
sobre una alfombra sin riscos,
sólo música y danza de ecos.
Persigo los mercados de Oriente
y el humo
de noches ciegas,
de aromas oscuros
van helando mis labios,
desandados en caminos
que absorben
estrellas de un universo fluído
ventanas,desierto,
colores sin tonos,
sin bríos
una puerta entreabierta,
sólo silencio y vacío.
Elen Lackner
¡Ay Elen! me recuerda al Gran Bazar de Estambul donde estuve este verano. Tu poema y cómo lo has acompañado es una preciosidad, me ha encantado. Un abrazo muy grande.
ResponderEliminarInés
Que imágenes entregas con tu poesía, esa que nos hace soñar y vitorear con la lectura de tus versos...lindisimo
ResponderEliminarMi cariño siempre
Angel
Hermoso, he leído con profunda vibración tu poema y como tú, sueño, enhorabuena doblemente por esa facilidad con la que escribes y por esa felicidad con la que vives, excelente inspiración, un diez a tus letras, tocan de lleno los corazones, tus letras son como tu risa, sonoras.
ResponderEliminarJuan Piera