Cuando me hablas de amor
Cuando me hablas de amor,
siembra tu voz la melodía
que deseo escuchar en las noches
sobre un raso de ocre y vainillas,
entre alcores y sílabas.
Imagino una efigie marmórea
con un grácil ademán de ángeles
abrazos, un abecé de enamorados
enredados en soledad
y su candente fantasía
nutridos de una pasión salvaje.
Sembradío de ocarinas
al nexo de un motto perpetuo
de besos en bogadas
vencidos al deslumbre de mi boca
siendo haya del lenguaje de tus labios.
Comienzo de halagos orquestados
al unísono de palabras vernales,
acentos bullidores,
gargantas en ráfagas:
furor de ternuras nupciales.
Deleitoso enjambre de ideas,
campánulas arrmónicas en trance,
sueño entre alas canoras
y sus flavos plumajes de azahares.
Cuando me hablas de amor
se inundan de octavines mis sentidos
y un diapasón en la, intermitente
reverbera en mi espalda,
trémolo de sensaciones nuevas
con un dejo triunfal de serenata
Elen Lackner
Tus letras emocionan, te agradezco que nos honres con tus creaciones, leo y releo tus sublimes letras nacidas de tan fuerte sentimiento, inmenso poema con la fuerza suficiente para ser sentido en lo más profundo, ¡guau!, con estas cuatro letras describo mi admiración por ti, sigue sembrando de riqueza tus letras, una alfombra de rojos petalos para ti.
ResponderEliminarJuan Piera